¿Por qué la ira no funciona?
Lo que tiene verdadera y genuina influencia en la conducta es la acción disciplinaria, no la ira. Es un hecho de que la ira de los adultos produce en los niños un cierto sentimiento de irrespeto que es destructivo. Ellos perciben que nuestra frustración está causada por nuestra propia incapacidad para controlar la situación. Ante ellos representamos la justicia, hasta el momento en que nos ponemos a llorar, movemos las manos agitando el aire y empezamos a proferir insultos y amenazas.
No es que los padres y maestros deben ocultar sus legítimas emociones a los niños. Tampoco hablamos de que actúen como robots insensibles que reprimen todos sus sentimientos. Hay momentos, especialmente cuando nuestros hijos son altaneros o desobedientes, que irritarnos es completamente apropiado. De hecho, esto debe ser expresado o apareceremos como ausentes irreales. Pero el énfasis debe apuntar simplemente al hecho de que la ira a menudo se transforma en una herramienta usada conscientemente con el propósito de influir en la conducta. Pero la ira es inefectiva y deteriora las relaciones entre las generaciones.
Por Miguel Murillo

es fantastico leer estos comentarios que ayudan a edificar nuestro comportamiento
gracias por el tiempo de escribirlos para nosotros